HISTORIA DE LA FAMILIA HANSEN

La trayectoria de los Hansen, padre e hijo que tornaron a Tigre un símbolo de éxito y un capítulo marcante en la historia de sus funcionarios.

Actualmente, una de las empresas más grandes de Brasil, Tigre sigue creciendo y perpetuando la visión emprendedora de sus fundadores. ¡Una historia de éxito y superación!

De fabricante de peines a la principal industria de tubos y conexiones, a Herramientas para pintura y marcos de PVC, entre otros productos, Tigre nació a partir de un sueño y fue solidificada con las acciones visionarias de la familia Hansen. Conozca más acerca de la vida de esos grandes personajes:

JOÃO HANSEN JUNIOR

JOÃO HANSEN JUNIOR

João Hansen Jr. nació en 1915, en Joinville/SC. João Carlos Bernardo Hansen, su padre, tenía como oficio tejeduría y creía que su hijo debería seguir un camino semejante. Contrató a un gran sastre para enseñarle, pero después de algunos días, el profesional procuró a João Carlos para afirmar que su hijo era muy inteligente, pero la sastrería no era su vocación real. Entonces, a los 14 años, consiguió su primer empleo como cadete en la Perfumería Jasmin. En 1934, a los 19 años fue promovido a tenedor de libros de la perfumería y, tiempos después, a consultor para asuntos financieros. Estudió contabilidad y en la década del 40 ya era gerente de Jasmin. En esa época, João quedó responsable de regularizar la documentación y cuentas de una empresa que pasaba por dificultades: Albano Koerber e Cia, responsable de la fabricación de los peines Tigre, producidos de cuernos de buey. Consiguió un préstamo con su jefe y, a los 26 años, se tornó dueño de la pequeña fábrica de peines Tigre.

Desde muy joven, João Hansen Junior era un profesional respetado y admirado. Eso se fue diseminando y siendo afirmado por el crecimiento de la empresa con el transcurso de los años. El gran emprendedor siempre confió en el poder del cambio e inviertió en el plástico como un material innovador y de varias posibilidades. Era una materia prima nueva en Brasil que estaba siendo muy explorada en Europa y Estados Unidos, entonces João diversificó la producción de la fábrica de peines con pipas, abanicos, piteras y otros utensilios plásticos.

Entre 1952 y 1953, la empresa compró las primeras máquinas de extrusión y granuladores, haciendo que la fábrica entrase en la fase de los plásticos flexibles. Tras viajar a Europa para la Gran Feria del Plástico, algo específico estaba en la mente de João: el PVC rígido. Creó la primera línea de tubos roscables con ese material, entonces comenzó una gran revolución y ruptura de paradigmas, ya que pocos creían que no podría haber algo mejor que los tubos de hierro. Los años fueron transcurriendo y Tigre se fue consolidando cada vez más bajo el comando de João, que también se tornó famoso por su pionerismo en el marketing. João Hansen Junior inició varias acciones publicitarias que nadie había pensado antes (como piezas de demostración), así como crear las Escuelas de Perfeccionamiento Tigre para capacitar a los nuevos profesionales, el Manual Técnico Tigre y las escuelas móviles de entrenamiento - los" Tigrões".

Bajo el comando de João Hansen Junior, Tigre nació, creció y se tornó referencia en el sector dentro y fuera de Brasil. La empresa traspasó límites geográficos y llevó el espíritu de la patita hacia otros estados y países.

En 1991, al descubrir que tenía problemas cardiacos, João Hansen Junior, entonces con 76 años, decidió distanciarse definitivamente de los negocios, y su hijo Carlos Roberto fue confirmado como presidente ejecutivo, asumiendo también la presidencia del Consejo de Administración y de la holding JHJ.

CARLOS ROBERTO HANSEN

CARLOS ROBERTO HANSEN

Carlos Roberto, uno de los tres hijos João Hansen Junior, era cariñosamente llamado de Cau. Ya estaba rodeado por los asuntos de la empresa desde muy pequeño, pero su carácter y personalidad abierta y amigable fueron los factores determinantes para su éxito profesional. Fue director, vicepresidente y presidente de la holding Hansen Industrial entre 1977 y 1991 y consejero de Tigre desde 1986, hasta sustituir a su padre en 1991.

Así que asumió la presidencia, comenzó el proyecto de implementación de un modelo de gestión participativa, reduciendo ideas jerárquicas y aumentando el trabajo en equipo, visando el crecimiento de la empresa con una nueva estrategia administrativa.

Su gestión fue prematuramente interrumpida, pero su trabajo dejó herencias que perduran hasta hoy. Tornó la relación jefe colaborador mucho más próxima y abierta. Circulaba por la fábrica, conversaba, estaba siempre preocupado por el bienestar de todos, incentivó y patrocinó a su club de fútbol del corazón, Joinville Esporte Clube y pensaba en acciones que englobasen a la comunidad como un conjunto.

Mientras coordinaba el proyecto estratégico de modernización de Tigre, Cau murió. Estaba yendo a Bogotá, Colombia, en 1994, cuando su avión cayó en medio a una tempestad.

Su lema era “soñar para construir el futuro”. Crear un instituto social era uno de sus sueños que, infelizmente, no pudo llevar a cabo, pero en octubre de 2003 fue creado en su homenaje el Instituto Carlos Roberto Hansen, cuya sede está vinculada a su antigua sala de trabajo en el predio de Tigre. Cau dejó un legado de humanidad y fuerza que fue llevado adelante con mucha determinación por su esposa Rosane Hansen.