HISTORIA DE LOS PRODUCTOS

¿Usted sabía que mucho antes de ser reconocida como líder en la fabricación de tubos, conexiones y accesorios en Brasil y una de las más grandes del mundo, Tigre comenzó como una fábrica de peines de cuernos de buey?

EL INICIO

La empresa comienza pequeña y de una forma sencilla. Además de poner las manos en la masa y trabajar en la fábrica, João hacía de todo: dirigía la producción, la calidad y también era responsable de la parte administrativa y las ventas. Ahora vamos a saber un poco más sobre el “trío elegante”, los primeros productos de Tigre.

PEINES TIGRE

En 1941, João Hansen Júnior, con entonces 25 años, adquirió una pequeña fábrica de peines llamada Tigre, en Joinville. Para producirlos, contaba con una maquinaria simple, en un pequeño galpón con dos ventanas, llamado de “ranchinho” (ranchito) por los 23 primeros funcionarios. Los cuernos llegaban de los mataderos en vagones por la ferrovía y eran llevados en carretillas o carrozas hacia la fábrica.

En 1942, siempre atento a nuevas oportunidades, João empezó a aumentar el portafolio de productos de la empresa.

CACHIMBOS SAWA

Su cuñado, Hans G. Ramminger, había comprado una fábrica artesanal de pipas, pero, sin poder administrar el negocio, le propuso una sociedad. En poco tiempo, la empresa añadía las pipas de la marca Sawa a los tradicionales peines Tigre en su producción.

João Hansen aprovechó las puntas de los cuernos no utilizadas en la producción de peines, lanzando en el mercado piteras para cigarrillos y boquillas para pipas. Esa diversificación de productos generó un aumento en las ventas y en el número del personal de la fábrica, yendo a 50 empleados en apenas 3 años.

LEQUES MINUETO

En el período Pos Segunda Guerra Mundial, varios productos compuestos de plástico llegaban a Brasil. Más coloridos y baratos, enseguida llamaron la atención de Hansen, que percibió que sus peines de cuernos de buey en breve no tendrían más espacio en el mercado.

Con el objetivo de adquirir una máquina inyectora de plástico para confeccionar de una nueva manera sus productos, João viajó con su cuñado Hans G. Ramminger a São Paulo y Rio de Janeiro, llevando también un pedido de su esposa: un abanico de regalo. Adquirir la máquina fue más fácil que encontrar un abanico. João solamente encontró abanicos caros e importados. Fue entonces que tuvo la idea: ¿por qué no fabricamos abanicos baratos, disponibles para todas las mujeres? ¿Y por qué no de plástico? Junto a la fabricación de artículos plásticos, que incluían peines, piteras, vasos, platos, juguetes, mangos de facón y peinetas para el cabello, se produjeron los primeros abanicos de plástico de la empresa.

Con una buena aceptacíón y muchos pedidos en Brasil, fue necesario invertir en el refinamiento de los abanicos. Lourdes Hardt, artista y profesora de pintura amiga de la familia Hansen fue fundamental para el perfeccionamiento del producto. Ella sugirió una línea de abanicos más elaborados, con paletas decoradas cubiertas de encaje y tejidos pintados a mano. De ese modo nacían los abanicos Minueto, cuya elegancia conquistó el mercado brasileño de accesorios, formando un trío de clase que acompañaba a la sociedad brasileña en los años 40 y 50: peines Tigre, pipas Sawa y abanicos Minueto.